¿Nuevo año, pero está el plan eterno en consideración?

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria” Colosenses 3:1-4

“Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin… He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres” Eclesiastés 3:10-11, 14

I.   La brevedad de nuestra vida.

¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.  En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello” Santiago 4:13-15

Las Escrituras nos enseñan que desde la caída del Edén, nuestras vidas son temporales. El pecado cometido por Adán y Eva colocó la muerte en movimiento, tanto espiritual como físicamente.

Pero reflexionemos, ¿Cuánto no le habrá dolido al Creador que aun así y todo nos amó proveyendo para la primera pareja y sus descendientes un plan de redención perfecto que rescataría su amada creación del ultimo castigo o consecuencia del pecado?

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16

Pero la pregunta siguiente seria, ¿Por qué lo hizo?... ¿Por qué?  Esto nos lleva al segundo punto de hoy. Lo hizo porque…

II.  La eternidad está en el corazón de Dios.

“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” Hebreos 13:8

Nuestro Dios es un Dios de relaciones eternas, de reconciliaciones completas, un Dios de gran misericordia

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” Jeremías 31:3

Pero como creyentes hagámonos otra pregunta más: ¿Esta ese mismo plan eterno de Dios en nuestro corazones? Enero nos trae un sentido de renuevo, un sentido de empezar, con nuevos planes, metas, compromisos y nuevas oportunidades. Pero mi exhortación hoy es…

¿Pero cuánto de esta novedad está enfocada realmente es tan solo en lo terrenal? Pensando solamente en el aquí y el ahora. Como lo dice Salomón en el libro de Eclesiastés.

“Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin” Eclesiastés 3:10-11

¿Vemos realmente el cuadro completo de Dios a la luz de lo eternidad? Concluiríamos con el predicador en su premisa.

He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres” Eclesiastés 3:14

La exhortación de Pablo  para los Colosenses es que nuestra vida en realidad no debe estar enraizada en el aquí y ahora, sino más bien en la gloria porvenir. Donde lo temporal se volverá eterno.

Pablo nos amonesta a este último punto, a que…

III.  La eternidad debe estar en nuestra mente.

Si queremos ser cristianos de gloria, de poder, de ánimo y de bendición sobre la tierra, debemos de cambiar el foco de nuestra vida.

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra…” v.2 ¿Por qué? Porque es el lugar “donde Cristo está sentado a la diestra de Dios” v.1.  Cristo es nuestro prometido destino, no esta tierra. 

“Más nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” Filipenses 3:20-21

Invitación. ¿Cómo son nuestros planes para este nuevo año?

¿Son nuestros planes personales basados en la eternidad de Dios?, ¿Lo son nuestros planes familiares, laborales y escolares?, ¿Y qué tal los ministeriales en la iglesia local?, ¿Están todos estos enfocados en la gloria de Dios?

Es tiempo de avivarnos en Cristo y de considerarlo en todos nuestros caminos. Si usted ya es un cristiano volvámonos a Él y seamos este año que empieza coparticipes de Su gloria eterna. Y si usted todavía no lo es, mi pregunta es la siguiente, ¿Conoce usted a Cristo para la salvación eterna de su alma?

“Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado. Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón. He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados;  produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo Jehová; y lo sanaré” Isaías 57:15-19

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¿Resoluciones para este nuevo año? Te invito a leer el siguiente tema "La Voluntad de Dios y las Decisiones p.1"

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