3 Requisitos de un Testigo Fiel

En la vida personal de cada creyente el ser llenos del Espíritu Santo involucra el ser controlado por Dios una y otra vez (Efesios 5:18). Instantáneamente, en el momento de la salvación, todo creyente recibe el Espíritu Santo al poner toda su confianza en Cristo y es esa misma fe la que produce en él que se vuelva un testigo, como lo dijo Pablo “Creí, por lo cual hablé” 2 Corintios 4:13.  Uno de los propósitos principales de creer en Cristo es que seamos testigos fieles. Estas fueron las últimas Palabras de nuestro Señor Jesucristo antes de ascender al cielo.

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” Hechos 1:8

Un  testigo fiel de Jesucristo es entonces aquel que reúne estos 4 requisitos:

  1. Un testigo fiel es aquel que su estilo de vida emana la vida de Cristo. "Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres.  siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón" 2 Corintios 3:2-3
  2. Un testigo fiel es aquel que anuncia el evangelio. “Porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” 1 Corintios 9:16b
  3. Un testigo fiel es aquel que se identifica diariamente por la fe con Jesucristo. “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” Filipenses 1:21 "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" Gálatas 2:20
  4. Un testigo fiel es aquel que soporta toda clase de aflicciones por predicar el evangelio. “Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2 Timoteo4:5-8                                          

Oh Señor bendice a cada cristiano en este nuevo año; ayúdanos a vivir, anunciar, a identificarnos diariamente contigo y a sufrir si es posible las aflicciones en tú poder, gracia y fe. Nuestras familias, nuestra nación y el mundo entero necesitan saber de tí.

“Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” 2 Corintios 5:14-15

Para Su gloria y honra,

Carlos Téllez

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